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jueves, 14 de abril de 2022
TIENE UN NO SÉ, NO SÉ DÓNDE
Oscuridad helada llegó a mi ventana.
Muy tenue el alivio que dan estrellas
con ese no sé qué que hace que sean bellas
las cosas oscuras, tristes o mundanas.
Del club de las quintas, una luz
se instala
un no sé qué suave que al hielo licua,
incuba, germina, florece, madura:
se endiosa, se eleva, oprime y abrasa.
Caldea el ambiente y al tiempo
detiene,
escasea el agua, hierven los pantanos.
Por un no sé qué siempre lo esperamos
y es bueno que venga… y que no se quede.
Febrero 2019
lunes, 24 de junio de 2019
COLIBRÍ

La
joyita de tus plumas es rubí de primavera
Tu
volar vertiginoso es alegría de amor.
¿Dónde
se ha ido tu canto?
¿Ya lo
robó el cazador?
Con
esperanza de vida todo mi jardín te espera.
En cada
cáliz un néctar te ofrecerá cada flor
Para
que guíes su polen
hacia
el fruto del amor.
Del libro "La mensajera" de Adelphazul D. R.
IMAGEN; Colibrí, óleo de Diana Sandoval, México
MÚSICA EN LA IMAGEN: Preludio N° 2 para guitarra, Hector Villalobos
martes, 7 de agosto de 2018
IMAGINARTE
Imaginarte... ya no tengo otra elección,
Antaño bastaba alzar la vista
y ahí estabas, alba y malva orientación
pariendo arroyos, nevando pistas
Baluarte majestuoso contra vientos e invasores
Aun estás ahí, mas no te veo.
Vinieron los hombres con sus planos y sus grúas
entre torres y muros te escondieron.
Todos colgamos en el aire los desechos
insensato cortinaje de gris bruma
Pero aún quedan días de esplendor,
Los de lluvia, del desierto, de la mar:
serpenteando en el oriente,
anunciando el arribo del dios sol
luces larga, luces nívea, siempre igual
Y guardo en mi retina ese paisaje
porque ya solo puedo imaginarte.
Adelphazul, marzo 2018
miércoles, 3 de agosto de 2016
¡Oh, Jesús!
¡Oh!, Jesús
Por soledad salí a la calle.
Encontré tu ubicuidad en la mirada errante
de los transeúntes,
en las copas de los árboles,
en el vuelo de las aves,
y donde quiera que estuve
en todas partes estabas
y no me he atrevido a hablarte.
¡Oh!, Jesús
Siempre digo que te amo
a veces hasta en voz alta.
Y estás ahí, si te llamo.
Siento que te amo, Señor,
Pero te fallo.
Te fallo a Ti, que me das el pan y sus añadiduras
A Ti, que sanas mis heridas con tan sólo mirarme
Pero salgo a la calle con todas mis ataduras
y te veo
y no me atrevo a hablarte.
Siento vergüenza de mi vergüenza.
Me duele tanto ser desagradecida
Aquí estoy sin siquiera atreverme
a pedir perdón por ser cobarde
porque ayer
estabas entre la gente
y no me he atrevido a hablarte
Del libro "La Mensajera" D.R. 2004
Imagen: fotografía de Cecilia Profetico, en Taringa.net
Música en la imagen: Preludio para guitarra N°4 en Re Menor, Hector Villalobosd, Brasil, gentileza de ECOS CLASICOS, mauxhomepage.net
lunes, 18 de julio de 2016
Aborigen
Surcado por el viento y el sol
tu rostro sonriente.
Tus plantas
desnudas y rasgadas
sobre la tierra caliente
Desde el fondo de tus ojos
tu alma
soñando
deseos
tal vez,
nunca confesados
de una vida diferente...
Y sonando una lágrima en tu manga,
tu anhelo
de pisar, alguna vez,
con buen calzado,
urbano asfalto,
en el ripio aborigen se te pierde.
DR 2004
Imagen: Óleo de Rufino Cardozo, Paraguay, 1930. Gentileza de Portal Guaraní
Música en la imagen: Guarania, Reservista Purahei, gentileza de jamidis.com
domingo, 8 de noviembre de 2015
Todo dolor pasa...
Todo dolor pasa, gracias a Dios,
así es que si a alguno hiero,
sanará.
Nadie es indispensable, gracias a Dios,
así es que si a alguno le falto,
lo superará.
El amor muere, gracias a Dios.
Me olvidarán.
Que hagan cuenta que nunca vine
porque así debió ser.
Existen derechos humanos
y antes de ser ser humano no se tiene ni uno.
Así es que no pude escoger no venir.
O a dónde ir.
O cuándo.
O si escogí, lo hice mal,
Así es que erróneamente caí aquí.
Fui fruto del libre albedrío de algunos.
Yo no tuve ese libre albedrío...
o no quise cometer otra injusticia,
menos con un hijo mío
Retuve la esperanza por amor
todo lo que pude.
Ese sí fue un derecho que tuve
y fue mi decisión tenerla.
Ya no la deseo.
No me pude acostumbrar.
Ahora sé
que ni siquiera valió la pena intentarlo.
Cumplí. Lo hice bien todo.
Estoy muy cansada.
Dios me dio libre albedrío y si me ama, no me negará
el derecho
a renunciar,
a cambiar,
a descansar,
a regresar
a
Mi Paz
Del libro La mensajera, D.R. 2004
Imagen: Arte visual de Irene Morack, Buenos Aires, Argentina
Música en la imagen:Energía y Paz- Alturas De Los Andes.-JaimeVillalba-AndresCeballos- Gentileza de Um Novo Encontro Musical
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