jueves, 18 de octubre de 2007

Espejo del cielo




Perdón, mi braceo te triza
y rompe tu eternidad..
También lo hace la cascada
con corcheas infinitas.
Dame a mí también
tu caricia fresca,
enamorada.
Purifica mi cuerpo
sudoroso,
empolvado de experiencias,
cansado,
doliente,
tembloroso
Regálame tu verdor invertido.
Regálame el silencio de tu luz.
Mi cuerpo en ti tendido,
mirando el cielo
olvidará su cruz...

Música en la imagen: ¡Qué maravilla vivir!
Gentileza de jamidis.com


1 comentario:

OSVALDO dijo...

hola como estas lei una de las poesias es hermosa